Impulso de vida que nos mueve al ritmo del viento de una tormenta,
Deseo sagrado que nace de una mujer y se brinda estrepitosa como el agua de lluvia.
Una mujer que despliega sus alas de quetzal para volar libre, para amar intensa.
Una mujer narciso, enamorada de su propia magia,
una mujer beso, beso de amor, beso de buenas noches,
una mujer danzante, que es una, que es dos, que va al son de rituales ancestrales.
Deseo sagrado de una mujer diosa de mares, de aguas dulces, aguas profundas.